Cabriel, editi e inediti di Juan Vicente Piqueras

Branciforte, "Liquidità", 2015, olio, papier collè su foto e tavola

Cabriel, poesie di Juan Vicente Piqueras.

   

   

Juan Vicente Piqueras è nato il 17 dicembre 1960 a Los Duques de Requena (Spagna).
In Spagna ha pubblicato i seguenti libri di poesie: Tentativas de un héroe derrotado (1985), La palabra cuando (1992), La latitud de los caballos (1999), La edad del agua (2004), Adverbios de lugar (2004), Aldea (2006), Palmeras (2007), La hora de irse (2010), Atenas (2012), Yo que tú (2012), El cielo vacío (2013) e La ola tatuada (2015).
In Italia: Castillos de Aquitania (1987), Mele di mare (ed. Le Lettere, 2003), Palme (2005) e Braci (2011), ed. Empirìa. Ed è attualmente in stampa Vigilia di restare (ed. Multimedia, Salerno).
Come traduttore ha pubblicato in Spagna la Poesía Completa di Tonino Guerra, Una calle para mi nombre di Izet Sarajlic, Cosecha de ángeles di Ana Blandiana, El hambre del cocinero e Encima del subsuelo di Kostas Vrachnós, El huésped en el bosque di Elisa Biagini, ed Estrecharme en una palabra di Cesare Zavattini.
Ha ricevuto i premi di poesia José Hierro (1991), Antonio Machado (1999), Alfonso el Magnánimo (2006), il Premio Internazionale di poesia del Festival di Medellín, Colombia (2007), il Premio Jaén di Poesía, il premio Fundación Loewe (2012). E il premio Manuel Alcántara per la poesia La habitación vacía (La stanza vuota).
Attualmente è Direttore Accademico dell’Istituto Cervantes di Algeri.

    

Le 6 poesie che l’autore ci propone in pubblicazione appartengono a:

  1. Confesión del fugitivo al libro Adverbios de lugar.
  2. Palmeras al libro Palmeras.
  3. Cabriel al libro Aldea.
  4. Mudanzas S.A. al libro Yo que tú.
  5. La habitación vacía (inedito)
  6. Nombres borrados (inedito)

*

CABRIEL

De pronto, puente o piedra, la luz, la paz en mí.
Y este río que fluye a mi través
de una manera limpia, primera, poderosa.

Una gota de agua cae de mi frente a mi sombra
como si fuese llanto. Es maravilla,
alimento callado, para siempre.

Falta la fe en lo humano, pero aún
es posible nadar, reír desnudos,
tumbarse al sol, comer moras maduras
y dejarse llevar por la corriente
como por lo que amamos, y tomar
lección de transparencia de estas aguas.

Si supiese olvidarme del pronombre
de primera persona, sería nada más
un destello de luz en las ramas de un chopo,
un ramo de rumor, una libélula,
una dicha sencilla, sin palabras,
la luz a mi través, la paz en mí.

De pronto, puente o piedra, luz yo mismo.

*  

CABRIEL 

All’improvviso, ponte o pietra, la luce, la pace in me.
E questo fiume che scorre attraverso me
in modo limpido, primordiale, poderoso.

Una goccia d’acqua cade dalla mia fronte sulla mia ombra
come se fosse pianto. È meraviglia,
nutrimento silenzioso, per sempre.

Manca la fede negli uomini, ma ancora
è possibile nuotare, ridere nudi,
stendersi al sole, mangiare more mature
e farsi portare dalla corrente
come da coloro che amiamo,  e prendere
lezioni di trasparenza da queste acque.

Se sapessi dimenticarmi del pronome
della prima persona, sarei null’altro
che un luccichio di luce fra i rami di un pioppo,
un acenno di voce, una libellula,
una gioia semplice, senza parole,
la luce attraverso me, la pace in me.

All’improvviso, ponte o pietra, luce io stesso.

     

(traduzione di Raffaella Marzano)

***  

CONFESIÓN  DEL  FUGITIVO

Sólo soy feliz yéndome.

No entre cuatro paredes, con sus sendas espadas,
sino entre aquí y allí, una casa y otra,
ajenas ambas preferiblemente.

No puedo ya, ni quiero, estarme quieto.
Ni ahora ni después. Ni aquí ni allí.
En todo caso ahí, donde estás tú,
seas quién seas tú, ponme tu nombre
en los labios sedientos, insaciables.

Yo no soy yo ni puedo tener casa.
No digo ya porque nunca lo fui,
nunca la tuve, siempre fui extranjero
dentro y fuera de mí. Soy lo que no:
el mendigo que duerme bajo el puente
que une mis dos orillas y yo cruzo
sin poder, día y noche, detenerme.

Escribo porque busco, porque espero.
Pero ya no sé qué, se me ha olvidado.
Espero que escribiendo
llegue a acordarme. Insisto en la intemperie.

Sinvivo entre paréntesis
en el espacio vivo y tiempo muerto
de la espera de qué, entre dos aquíes.

Nunca en sino entre. Sal de mí,
seas quien seas tú, déjame en paz
o acaba ya conmigo y con la miel
amarga de estar solo hablando solo.

He decidido que mi patria sea
no decidir, no estar en ningún sitio
sino de paso, puentes, naves, trenes,
donde yo sea sólo el pasajero
que sé que soy, sintiendo
que me inquieta la paz,
que la quietud me asusta,
que la seguridad no me interesa,
y sólo soy feliz cuando me sé fugaz.

*

CONFESSIONE DEL FUGGITIVO

Sono felice solo nell´andarmene.

Non tra le quattro mura, contro i petto una spada,
ma tra qua e laggiù, tra una casa e l´altra,
entrambe altrui preferibilmente.

Non posso più né voglio stare fermo.
Né ora né domani. Né qua né là.
In ogni caso lì, dove sei tu,
chiunque tu sia, metti il tuo nome
sulle mie labbra assetate, insaziabili.

Io non sono io né posso avere casa.
Non dico ormai perchè mai lo sono stato
né mai ne ho avuto una, sempre forestiero
dentro e fuori di me. Sono ciò che non sono:
il barbone che dorme sotto il ponte
che unisce le mie due rive ed io attraverso
senza poter fermarmi, giorno e notte.

Scrivo perché cerco, perché spero.
Ma non so più che cosa, l´ho scordato.
Spero che scrivendo riuscirò a ricordare.
Persisto all´intemperie.

Disvivo tra parentesi
dentro lo spazio vivo e il tempo morto
dell´attesa di che cosa, tra due qui.

Mai sono in ma tra. Esci da me,
chiunque tu sia, lasciami in pace
o falla finita con me e con l´amaro
miele di stare solo a parlare da solo.

Ho deciso che la mia patria sia
non decidere, non essere in nessun posto
ma di passaggio, ponti, navi, treni,
dove io sia solo il passeggero
che so di essere, sapendo
che la pace m´inquieta,
che mi spaventa la quiete,
che la sicurezza non m´interessa,
che solo son felice sapendomi fugace.

    

(traduzione di Raffaella Marzano)

***

PALMERAS

Nacemos de la sed. Somos palmeras
que van creciendo a fuerza de perder
sus ramas. Y sus troncos son heridas,
cicatrices que el viento y la luz cierran,
cuando el tiempo, el que hace y el que pasa,
ocupa el corazón y lo hace nido
de pérdidas, erige
en él su templo, su áspera columna.

Por eso las palmeras son alegres
como los que han sabido sufrir en soledad
y se mecen al aire, barren nubes
y entregan en sus copas
salomas a la luz, fuentes de fuego,
abanicos a dios, adiós a todo.
Tiemblan como testigos de un milagro
que sólo ellas conocen.

Somos como la sed de las palmeras,
y cada herida abierta hacia la luz
nos va haciendo más altos, más alegres.
Nuestros troncos son pérdidas. Es trono
nuestro dolor.  Es malo
sufrir pero es preciso haber sufrido
para sentir, como un nido en la sangre,
el asombro de los supervivientes
al aire agradecidos, y estallar
de alta alegría en medio del desierto.

*

PALME

Nasciamo dalla sete. Siamo palme
che crescono a forza di perdere
i propri rami. I tronchi son ferite,
cicatrici rimarginate dal vento e dalla luce,
quando il tempo, quello che fa e quello che passa,
occupa il cuore e lo trasforma in nido
di perdite, ne erige
il suo tempio, la sua aspra colonna.

E per questo le palme sono allegre
come quelli che hanno saputo soffrire in solitudine
e ora si cullano nell´aria, spazzano nubi
e dalle loro chiome consegnano
cantici alla luce, fonti di fuoco,
ventagli a Dio, addio a tutto.
Tremano, testimoni di un miracolo
che conoscono soltanto loro.

Siamo come la sete delle palme
e ogni ferita aperta verso la luce
ci fa sempre più alti, più felici.
Perdite sono i nostri tronchi, trono
il nostro dolore. Non è bello
soffrire ma bisogna aver sofferto
per sentire, annidata nel sangue,
la meraviglia dei sopravvissuti
che ringraziano l´aria, e scoppiare
per l´alta gioia in mezzo al deserto.

      

(traduzione di Raffaella Marzano)

*** 

MUDANZAS  S.A.

a Borges y a los traductores que no traicionan

    

Son una tribu extraña dispersa por el mundo
porque mudan el mundo.
Trasladan mundos de una lengua a otra.
Ése es su oficio.

Hacen nevar en árabe,
cambian el nombre al mar,
llevan camellos del Sahara a Suecia,
hacen que don Quijote cabalgue a Rocinante
de La Mancha a Manchuria.
Hacen cosas extrañas, casi casi imposibles.
Dicen en su lengua cosas
que jamás esa lengua había dicho antes,
cosas que no sabía que pudiera decir.

Nacieron de un derrumbe, ocurrido en Babel,
y de un sueño: que un día
las almas hoy antípodas
se conozcan, se entiendan y se amen.

Son una tribu muda:
dan su voz a otras voces.
Se hicieron invisibles a fuerza de humildad.
Durante siglos su labor fue anónima.
Ellos, que viven de nombres y entre nombres,
no tenían un nombre.

En la liturgia de la literatura
son tratados como los monaguillos.
En cambio son pontífices: los que tienden los puentes
entre las islas de lenguas lejanas, los que saben
que todas las lenguas son extranjeras,
que entre nosotros todo es traducción.

Son una tribu extraña dispersa por el mundo
porque están mudando el mundo,
porque están salvando el mundo.

*

TRASLOCHI SOCIETÀ ANONIMA

a Borges e ai traduttori che non tradiscono

      

Sono una tribù strana sparsa per il mondo
Perché spostano il mondo.
Portano mondi da una lingua all’altra.
Ecco il loro mestiere.

Fanno nevicare in arabo,
cambiano il nome al mare,
portano camelli dal Sahara in Svezia,
fanno sì che don Chisciotte cavalchi su Ronzinante
dalla Mancha alla Manciuria.
Fanno cose strane, pressappoco impossibili.
Dicono nella propria lingua
cose che mai quella lingua aveva detto prima,
cose che nemmeno sapeva di poter dire.

Sono nati da un crollo, accaduto a Babele,
e da un sogno: che un giorno
le anime oggi agli antipodi,
si conoscano, si capiscano, si amino.

Sono una tribù muta:
danno la loro voce ad altre voci.
Sono diventati invisibili a forza d’umiltà.
Per secoli il loro lavoro fu anonimo.
Loro, che vivono di nomi e tra i nomi,
non avevano un nome.

Nella liturgia della letteratura
vengono trattati come i chierichetti.
Sono invece i pontefici: quelli che fanno i ponti
tra le isole delle lingue lontane, quelli che sanno
che tutte le lingue sono straniere,
che tutto tra di noi è traduzione.

Sono una tribù strana sparsa per il mondo
perché stanno spostando il mondo,
perché stanno salvando il mondo.

     

(traduzione di Raffaella Marzano)

***

LA HABITACIÓN VACÍA 

a Carlos Edmundo de Ory

      

Era uno de tus juegos preferidos.
¿Qué hay en una habitación vacía?,
preguntabas. Guardábamos silencio.

¿Qué hay en una habitación vacía?

Los que no conocían el juego
tal vez decían: Nada, y tú decías: No.
Nada es nada, he dicho qué.

Hasta que alguien decía, por ejemplo: Silencio.
Y tú decías: Sí.
Y otro decía: Polvo.
Y el juego comenzaba a tomar vuelo.

Unas huellas de pasos en el suelo.
Un fantasma. Un enchufe. El agujero
de un clavo. La penumbra.
El cuadrado que deja en la pared
la ausencia de un cuadro. Un hilo.
Una carta en el suelo.
La huella de una mano en la pared.
Un rayito de sol que entra por la ventana.
Una telaraña. Un trozo
de papel. Una uña. Una hormiga extraviada.
La música que llega de la calle
(¿hay música sin alguien que la escuche?).
Una mancha de humo o de humedad.
Garabatos o pájaros o nombres
o un dibujo de Laura en la pared. 

Tú ibas diciendo sí o no.
Tú lo sabías. Eras el inventor del juego.
Tú ya sabías, Carlos, lo que hay
en la habitación vacía donde acabas de entrar.

Era uno de tus juegos preferidos.
– ¿Qué hay en una habitación vacía?
– Un fantasma.
– Ya lo han dicho.
– Sí, pero el que yo digo es otro.

*

LA STANZA VUOTA  

a Carlos Edmundo de Ory

     

Era uno dei tuoi giochi preferiti.
Cosa c’è in una stanza vuota?,
domandavi. Noi restavamo zitti.

Cosa c’è in una stanza vuota?

Quelli che non conoscevano il gioco
dicevano magari: Niente, e tu dicevi: No.
Niente è niente, ho chiesto cosa.

Finché qualcuno diceva, ad esempio: Silenzio.
E tu dicevi: Sì.
E un altro diceva: Polvere.
E il gioco cominciava a decollare.

Orme di passi sopra il pavimento.
Un fantasma. Una presa. Il foro
d’un chiodo. La penombra.
Il quadrato che lascia in mezzo al muro
l’assenza di un quadro. Un filo.
Una lettera per terra.
L’orma di una mano sulla parete.
Un raggio di sole che entra dalla finestra.
Una ragnatela. Un pezzetto
di carta. Un’unghia. Una formica smarrita.
La musica che arriva dalla strada
(c’è musica senza nessuno a udirla?).
Una macchia d’umidità o di fumo.
Scarabocchi o uccelli o nomi
o un disegno di Laura sulla parete.

Tu rispondevi sì o no.
Tu lo sapevi. Eri l’inventore del gioco.
Tu già sapevi, Carlos, cosa c’è
nella stanza vuota dove sei appena entrato.

Era uno dei tuoi giochi preferiti.
– Cosa c’è in una stanza vuota?
– Un fantasma.
– L’hanno già detto.
– Sì, ma quello che dico io è un altro.

      

(traduzione di Danilo Manera)

***

NOMBRES BORRADOS 

La mente no es un lápiz para tomar apuntes,
es una goma de borrar.
Marko Vešović

     

Mi padre fue perdiendo poco a poco el lenguaje.
Y empezó por los nombres. Lo primero
que olvidó su cerebro no fueron los adverbios
ni los pronombres ni los adjetivos,
como uno estaría tentado de creer,
ni las motas de polvo de las preposiciones,
sino los sustantivos.

La manzana dejó de ser manzana,
el vaso pasó a ser eso,
y quienes se acercaban dejaban de llamarse.

La muerte comenzó su labor minuciosa
robándole los nombres,
borrándolos, poniendo
en su lugar un esto o un aquello,
un dame, un balbuceo, un gesto de la mano.

Lo último que se pierde son los verbos,
los verbos que se mueven en la sangre
como si fuesen peces
hasta que acaba el mundo,
hasta que ya no puede el cuerpo con su alma.

Los adjetivos son afectuosos,
visten con sus pasiones lo que miran
y por eso perviven.

Pero los nombres se esfuman.
Y la sustancia de los sustantivos
es agua de borrajas, niebla, torres de humo.

La manzana deja de ser manzana.
Yo dejo de llamarme.
La palabra dolor no significa nada.

*

NOMI CANCELLATI 

La mente non è una matita per prendere appunti,
è una gomma per cancellare.
Marko Vešović

     

Mio padre andò perdendo poco a poco il linguaggio.
E iniziò dai nomi. La prima cosa
che il suo cervello scordò non furono gli avverbi
né i pronomi o gli aggettivi,
come si sarebbe tentati di credere,
e nemmeno i granelli di polvere delle preposizioni,
ma i sostantivi.

La mela smise di essere mela,
il bicchiere diventò quello
e chi gli si avvicinava smetteva di chiamarsi.

La morte cominciò il suo minuzioso lavoro
rubandogli i nomi,
cancellandoli, mettendo
al loro posto un questo, o un quella cosa,
un dammi, un balbettio, un gesto della mano.

Gli ultimi che si perdono sono i verbi,
i verbi che si muovono nel sangue
come fossero pesci
finché il mondo finisce,
finché il corpo non regge più l’anima.

Gli aggettivi sono affettuosi,
vestono delle loro passioni quel che guardano
e perciò sopravvivono.

I nomi invece svaniscono.
E la sostanza dei sostantivi
è nebbia, fuoco di paglia, torri di fumo.

La mela smette di essere mela.
Io smetto di chiamarmi.
La parola dolore non significa nulla.

       

(traduzione di Danilo Manera)

                         

Branciforte, "Fluido magnetico", 2015, olio, papier collè e retini colorati su foto e tela - in apertura "Liquidità", 2015, olio, papier collè su foto e tavola
Branciforte, “Fluido magnetico”, 2015, olio, papier collè e retini colorati su foto e tela – in apertura “Liquidità”, 2015, olio, papier collè su foto e tavola

     

 

 

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